diumenge, 7 de juny de 2009

Una comunitat multilingüe. Europa, la gran Babel del XXI



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Avui presento l'article que m'ha agradat més sobre la tasca de la traducció a la Unió Europea en ocasió de les eleccions que tenen lloc avui a molts estats d'Europa, entre ells Espanya. És molt indicatiu de la importància que tenen les llengües en la comunicació i en la identitat de cada poble.
Posats a demanar, quan aconseguirem que la nostra també es reconegui plenament?
Les traduccions que assumeix l'Estat espanyol a les llengües cooficials, a quin àmbit se cenyeixen? Quan els tesaures de la Unió estaran també en català, com per exemple l'Eurovoc, a fi de contribuir enormement a la creació i fixació d'una terminologia al mateix nivell de qualitat que la resta de llengües comunitàries reconegudes?

Europa, la gran Babel del XXI
Font: http://www.elcorreogallego.es/galicia/ecg/europa-gran-babel-xxi/idEdicion-2009-06-07/idNoticia-434965/

Con 1.500 traductores e intérpretes, el Europarlamento es el organismo de todo el mundo con más personal dedicado a este fin ·· Actualmente, los 27 países manejan un total de 23 lenguas

Actualmente, los 27 países manejan un total de 23 lenguas.

Lo narra un capítulo bíblico del Génesis: Yahveh evitó que los hombres alcanzasen el cielo con una gran torre. ¿El método? Hizo que los constructores hablasen diferentes lenguas, reinó la confusión y la empresa se vino abajo. A buen seguro, algo parecido ocurriría en el Parlamento Europeo de no ser por el sistema de traducción e interpretación que le ha llevado a ser la institución de todo el mundo con más intérpretes en plantilla, más de mil quinientas personas, o lo que es lo mismo, una tercera parte de su personal actual.

Pero no ha sido siempre así. El crisol idiomático del Parlamento europeo comenzaba tan sólo con cuatro lenguas: francés, alemán, italiano y neerlandés. Corrían los años cincuenta cuando media docena de países establecían la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA). Cuatro idiomas y sólo 12 combinaciones, por lo que la traducción no era entonces del todo complicada, pero luego llegaron más incorporaciones y, consecuentemente más variaciones, hasta llegar a las más de 380 combinaciones que pueden darse actualmente en el arco parlamentario europeo.

En 2004, casi se duplicó el número de idiomas y a excepción de Chipre, que utiliza el griego todos los nuevos miembros optaron por su propia lengua. El Parlamento empezó a hablar en checo, estonio, letón, lituano, húngaro, polaco, maltés, eslovaco y esloveno. No fue sencillo encontrar intérpretes para todas estas lenguas. A raíz de esta ampliación, la demanda de traducciones, se multiplicó por más de cinco. El 1 de enero de 2007, la familia de la UE se ampliaría todavía más, a 23 lenguas oficiales, con la adhesión de Bulgaria y Rumanía. Y es que puede decirse que cada ampliación de la Unión Europea supone a la vez un incremento en su acervo lingüístico y cultural. Para los amantes de los datos. Los gastos del multilingüismo representan alrededor de un tercio del gasto total de la eurocámara.

Los derechos de nuestros representantes europeos así lo dicen: les asiste el poder hablar, escuchar y leer en su propia lengua, lo que hace todavía más complejo el trabajo del equipo de intérpretes. Ningún otro organismo del mundo emplea tantas lenguas oficiales.

Especialistas

Para ello, hay que tener en cuenta que, además de hablar a la perfección su lengua materna, la mayoría de los intérpretes manejan además cuatro o cinco lenguas de trabajo como mínimo, e incluso más. Es esencial comprender perfectamente lo que se dice porque no pueden permitirse abrir un diccionario. Dependen de si mismos y tienen muy poco tiempo para pensar. Otra parte esencial del trabajo de los intérpretes es la lectura exhaustiva de la prensa, en diferentes idiomas, con el fin de informarse del contexto internacional.

Por ello, la Unión Europea no podrían funcionar sin una traducción e interpretación de calidad. La gran variedad de los temas tratados en los debates exige un conocimiento sólido de los traductores en distintas áreas de conocimiento que manejan los europarlamentarios.

En el contexto del rigor y del multilingüismo, la diversidad de lenguas se ha convertido en una ventaja y no en un escollo para una Unión Europea unificada, con sus aproximadamente 60 lenguas regionales o minoritarias, habladas por casi cincuenta millones de europeos.

La elevada calidad de un equipo de especialistas, casi siempre oculto, que es esencial para hacer llegar el mensaje adecuado de los representantes de casi 500 millones de ciudadanos.

ffranjo@elcorreogallego.es

ALGUNOS APUNTES

Finlandia inicia el 'retour' en 1995

El método retour fue iniciadopor los finlandeses en 1995 debido a la complejidad del idioma. Consiste en la aplicación de la lengua materna directamente a otras lenguas, ya que del finés había muy pocos hablantes no nativos. Con la entrada de los países bálticos y las sucesivas combinaciones se estandarizó este sistema. Los equipos trabajan normalmente en equipos de tres personas por cabina.

La diversidad: las lenguas cooficiales

En virtud de unas disposiciones especiales, desde el año 2006 los ciudadanos se pueden dirigir al Parlamento Europeo y recibir respuesta en las lenguas cooficiales de España. El Gobierno de España ha aceptado sufragar los costes de traducción suplementarios que esto acarrea y también se ocupa de la traducción de numerosos textos comunitarios a esas lenguas.

La traducción en lenguas 'pívot'

En principio, la traducción era en las denominadas lenguas pívot, consistente en utilizar como intermediarias los idiomas más utilizados. Así pues, un documento redactado en una de las lenguas menos difundidas no necesariamente se traduce de forma directa a todas las demás. De este modo se elimina la necesidad de que haya traductores capaces de trabajar con excesivas combinaciones lingüísticas.

Un gran desafío: los juegos de palabras

Los juegos de palabras coloquialmente entendidos como los giros llevan a las malas interpretaciones y son uno de los peligros con los que debe encontrarse a diario un intérprete, así como las bromas o las variaciones idiomáticas. Los especialistas requieren una enorme concentración y observación continua y permanente de los oradores y de la sala de reuniones.

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